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Lo que pienso, lo que leo, lo que dicen, lo que deduzco e induzco, lo que imagino, lo que noto, lo que oigo, lo que veo, lo que sé y lo que no sé sobre la voz y la comunicación.

domingo, 13 de octubre de 2013

Oigo tu adrenalina



 ¿Por qué tiembla la voz cuando estamos nerviosos?

El responsable es nuestro sistema nervioso autónomo (SNA) encargado de prepararnos para salir airosos de las situaciones de peligro. 

El SNA responde con sus dos partes: simpática y parasimpática. 
El sistema simpático libera adrenalina (epinefrina), que acelera nuestro pulso cardiaco para que entre más oxígeno en el corazón, aumenta la capacidad pulmonar y la frecuencia respiratoria, agudiza los sentidos visual y auditivo, lleva más sangre a los músculos..., en resumen, facilita una posible huída o ataque. 

Cuando nos enfrentamos a situaciones muy tensas (sean o no realmente peligrosas) este mecanismo de alerta se dispara provocando que nuestra musculatura laríngea y extralaríngea se disponga a contribuir a la protección del organismo mediante el cierre de la tráquea para mantener el aire y posibilitar el esfuerzo muscular. 
Esa respuesta automática ante el peligro percibido, dificulta la vibración y por tanto la producción de la voz,  ya que la tráquea se cierra firmemente mediante los pliegues vocales y los falsos pliegues vocales (bandas ventriculares).  Si en esas circunstancias deseamos seguir produciendo voz, la tensión muscular hará que nuestra voz suene apretada y entrecortada.



 Aunque una vez que la situación ha pasado, el sistema parasimpático se encarga de que recuperemos el ritmo normal, afortunadamente existen estrategias tanto para controlar la respuesta laríngea, aún cuando el sistema simpático esté actuando, hablamos de la retracción de las bandas ventriculares, como para acelerar la intervención del parasimpático a través del control postural.




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martes, 27 de agosto de 2013

Por teléfono




Comunicación no verbal por teléfono.


Los gestos, posturas, maneras, distancia, aspecto, expresión facial, tonos, entonación... es decir, los elementos que  conocemos como “no verbales”, ejercen un papel decisivo en la comunicación, determinando aspectos tan cruciales como la credibilidad o el sentido.

O lo que es lo mismo, la información que transportan sobre las emociones, actitudes, motivaciones o intereses a través de señales visuales (apariencia física, gestos, ademanes, posturas, miradas…), táctiles (contacto)  auditivas (ritmo, volumen, tono…) o, incluso, olfativas, modulan, en mayor o menor grado (dependiendo del contexto, tema…) el significado del componente verbal.

El hecho de que cuando hablamos por teléfono nuestro repertorio de recursos no verbales quede reducido a la voz y a  la prosodia, es decir, a las señales auditivas, hace que éstas se conviertan en las únicas responsables de “aderezar” al lenguaje con los condimentos emocionales imprescindibles para la aprehensión del sentido. 

Por tanto, para que la comunicación sea eficaz, la voz y la prosodia deberán suplir la ausencia de los elementos kinésicos (gestos, maneras, posturas), proxémicos (distancias) o hápticos (tacto y contacto).  Y para que ello se realice de manera satisfactoria es recomendable:
  • Dejar la tarea que se esté haciendo y centrar la atención en la conversación. Una interacción en la que no recibimos información visual requiere mayor atención puesto que parte de las señales visuales contribuyen a la redundancia del mensaje.
  • Enderezar la espalda y gesticular como en una interacción cara a cara: es más fácil lograr que el discurso no sea monótono si utilizamos los brazos y manos.
  • Acentuar la expresión del rostro: en la cara se encuentra el resonador más potente de la voz y cualquier pequeño cambio en la musculatura facial se traducirá en un cambio tímbrico que informará a nuestro interlocutor de cómo nos sentimos.
  • Demostrar con señales sonoras que se está escuchando.
  • Prestar atención a la voz del interlocutor e imaginar su actitud corporal.
  • Utilizar inflexiones del habla más marcadas y precisas que en la interacción cara a cara.




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viernes, 26 de abril de 2013

Hasta que los adverbios nos separen


Si tú me dices "más", lo dejo todo.

Hace unas semanas el periódico ABC publicó un artículo en el que exponían los resultados de una curiosa investigación. 
Si, previamente a su lectura, nos preguntaran qué categorías gramaticales son las decisivas para lograr un buen entendimiento, probablemente responderíamos que los sustantivos, adjetivos y verbos (las llamadas palabras de contenido). Sin embargo, la investigación realizada apunta hacia lo contrario, al parecer son las palabras funcionales (adverbios, preposiciones, determinantes) las que resultan claves en el entendimiento y, como consecuencia, en la duración de una relación. 
La palabra dicha se nutre de significantes parciales: el tono, el tempo, el volumen, el timbre, el ritmo... también significan y al hacerlo pulen, delimitan, acotan el significado de la palabra. Podríamos decir que logran que a lo que tiene ya un significado se le pueda añadir un sentido. El hecho de que las palabras funcionales posean un significado impreciso, convierte a esas emanaciones sonoras de la palabra dicha en especialmente importantes para su entendimiento.
Reflexionando sobre ello parece bastante lógico que sea así, a cualquiera podemos entenderle un sustantivo, sin embargo hace falta cierto nivel de complicidad comunicativa, cierto universo referencial común para entender un demostrativo.
Decía Mauthner que verbos, adverbios, nombres  o adjetivos no son meras categorías gramaticales sino modos de ver el mundo y, según parece, debía tener razón.







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viernes, 8 de marzo de 2013

Que no te líen, ya sabes respirar.


No puedes hablar relajado ni respirar con la “barriga”.

Todos los cursos, talleres, seminarios, másters, etc. que conozco dirigidos a la mejora de las habilidades comunicativas sea de actores, de directivos, de formadores, de vendedores, de abogados o de cualesquiera otros comunicadores, incluyen invariablemente contenidos sobre la relajación y la respiración y ello cuando la evidencia  lo que demuestra no es sólo que ni una cosa ni la otra producen beneficios en las habilidades comunicativas, sino que en la mayoría de las ocasiones el empeño en lograr emisores relajados y respirando a pleno pulmón provoca un detrimento de las habilidades cuyo desarrollo persiguen. 
Anteriormente he argumentado de manera extensa en contra de la relajación, insisto ahora en que cuando ésta se intenta “exportar” desde la reconfortante sesión a una situación comunicativa, lo único que  se logra es que la incompatibilidad entre ambos estados (relajación/acción) produzca mayor tensión, tics motores o cualquier suerte de automatismos producidos por un cuerpo al que no estamos permitiendo estar del todo en lo que se presupone debería estar.

Otro tanto ocurre con las tediosas sesiones de la encima mal llamada “respiración diafragmática”, o “respiración con el abdomen”, donde al sufrido aspirante a buen comunicador, buen cantante o buen actor, se le hace perder el tiempo con ejercicios respiratorios encaminados a establecer la inspiración nasal, (nada útil para  el habla por el tempo lento que provoca, y porque hace descender al velo del paladar y a la laringe), profunda , (tal vez adecuada para atravesar piscinas a nado, pero absolutamente perjudicial para la emisión de la voz y la palabra por el exceso de presión que genera) y el control de la salida del aire ( lo cual es llamativo porque este control se vuelve tanto más complicado cuanto más aire se ha tomado, es decir cuanto más profunda ha sido la inspiración. Así conforme el aspirante va acercándose al objetivo de lograr una respiración profunda, va alejándose de lograr controlar su salida y en el camino obtendrá una rigidez abdominal que le garantizará la sensación de nudo en la garganta cada vez que ponga en marcha sus logros respiratorios. Porque los falsos pliegues vocales se lanzan a cerrar la tráquea cuando el organismo realiza esfuerzos y manejar esos volúmenes de aire es un gran esfuerzo.) 

Al terminar el curso, taller… el asistente que pretenda aplicar lo aprendido sobre la relajación y la respiración a contextos comunicativos reales se encontrará con las dificultades expuestas  y, como espero haber dejado claro, tendrá suerte si no logra ejercitarlas.




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viernes, 11 de enero de 2013

Cuida tu voz


(El video es cortesía de Natxo Núñez estupendo: publicista, cantante, músico, actor... Fue realizado cuando cursaba como alumno la asignatura de Ortofonía en la ESAD de Murcia.)

Medidas de higiene vocal

  • Bebe un mínimo de 8 vasos de agua al día.
  • Evita abusar de la leche, los excitantes (café, té, chocolate), la menta,el tabaco, los picantes y los alimentos muy salados o muy dulces.
  • No carraspees, en su lugar traga saliva, piensa en un limón, bebe agua o estimula otra parte de tu cuerpo.
  • Evita comer pipas, chicles, kikos o mordisquear objetos duros.
  • Vigila la constricción laríngea.
  • Activa progresivamente el cuerpo y la voz: desperézate, estírate, salta, mastica exageradamente, sonríe, canturrea..
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Respirando a nuestro aire




Durante muchas décadas se ha entrenado a cantantes, actores y oradores en el control de la respiración. Bajo la premisa de que para la voz había un sólo tipo de respiración válida (la mal llamada “diafragmática” -mal llamada porque todas las respiraciones son diafragmáticas) se dedicaban muchas horas a la práctica de ejercicios que pretendían instaurar unos hábitos respiratorios basados en el apoyo diafragmático. Cuando no en el fortalecimiento del diafragma sin tener en cuenta ni que el susodicho sólo está activo en la inspiración y no en la espiración (que es el momento respiratorio que interesa a la voz), ni que afortunadamente para todos el diafragma ya es lo suficientemente fuerte.

Afortunadamente en los últimos años cada vez son más los especialistas que basándose tanto en el conocimiento anátomo-fisiológico como en las consecuencias que produce el entrenamiento respiratorio dirigido al control abdominal(rigidez, excesiva toma de aire, exceso de presión subglótica…) abogan por respetar los estilos respiratorios individuales y por dirigir los entrenamientos a reinstaurar los mecanismos naturales de la dinámica respiratoria. 





















L
a respiración es un proceso dinámico, fluctuante, variable . 

A lo largo del día se adapta de manera automática a las distintas situaciones que vivimos, no respiramos del mismo modo recién despertados que en la ducha, caminando, escuchando con atención, riendo o cuando estamos preocupados.

Tanto las acciones que realizamos como las emociones que nos acontecen producen cambios en la dinámica respiratoria.

Pretender una respiración homogénea es casi lo mismo que pretender que no nos suceda nada.

No sólo cada actividad y cada emoción van acompañadas de un tipo de respiración, sino que además cada cual posee unas preferencias respiratorias propias (igual que un estilo de andar o de escribir).

El entrenamiento en la distensión de la musculatura abdominal
 sirve para propiciar que la respiración siga siendo permeable a las distintas actividades, emociones y rasgos individuales.




La técnica S.P.L.A.T. ( de Janice Chapman) acrónimo de: Singers (and Speakers) Please Loosen Abdominal Tensión (Cantantes y oradores, por favor relajen la tensión abdominal) es una de las más efectivas.



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viernes, 4 de enero de 2013

Cómo calentar la voz



mmmmmmm

Es bastante habitual que en los calentamientos de la voz se utilicen sílabas formadas por consonantes nasales, (preferentemente la m),  + vocales.  
Esta preferencia por las nasales tiene un sustrato fisiológico que la justifica sobradamente.  
Para entenderlo hay que recordar, que una de las funciones principales de la laringe, es proteger a las vías respiratorias durante el proceso de deglución, (este tema se encuentra desarrollado en la entrada anterior) y que para acometer esa tarea en la laringe se disparan tres mecanismo de cierre: pliegues, bandas y descenso de la epiglotis. 
A esos  tres mecanismos de cierre laríngeo, se le suma  la subida del velo del paladar y el ascenso laríngeo en bloque, de tal modo que todos ellos conforman un conjunto de respuestas musculares que se activa completo cada vez que tragamos.

Sin embargo, para emitir un sonido nasal es imprescindible que el velo del paladar se encuentre en una posición baja, pues sólo así el flujo del aire se dirigirá hacia la nariz. Y es precisamente esa posición baja del velo, la que hace recomendable el uso de nasales en el entrenamiento vocal, porque al situarse en una posición incompatible con la deglución, rompe el patrón de respuesta muscular contribuyendo a evitar que el peligroso doble mecanismo de cierre laríngeo se dispare.


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jueves, 20 de diciembre de 2012

Leyendo el rostro


Los sistemas de codificación facial

“Lo improbable asombra a todo el mundo, lo cotidiano solo al genio”
                                            Wagensbeg 


Los dibujos y fotografías de rostros de Darwin o las fotografías de Duchenne no están tan lejos de los algoritmos que consiguen que un ordenador reconozca expresiones en tiempo real, aunque hayan pasado 200 años y  los primeros nos parezcan muy antiguos y los últimos ciencia ficción. Entre ambos existe un contínuum de “asombro” que ha desencadenado la búsqueda de la comprensión de algo tan rotunda y afortunadamente cotidiano como son las emociones.




Las emociones forman parte de nuestro equipo de supervivencia filo y ontogenético y una de las razones de ello es que, como afirma Ekman (2003), “no son privadas”. Las emociones se ven, se notan, se escuchan… porque todo ello, es decir su manifestación o exteriorización, cumple una función adaptativa de carácter social.

La parte de nuestro cuerpo que mejor responde a esa necesidad demostrativa es el rostro. Por un lado porque es la zona de nuestro cuerpo que está expuesta con más frecuencia, pero además porque la cara cuenta con más de 30 pares de músculos capaces de producir entorno a  10.000 combinaciones diferentes de acciones musculares (Ekman 2003), tiene una gran representación cortical (observad los homúnculos de Penfield) y aglutina a los 5 sentidos . Todo ello explica que en el estudio de la expresión emocional haya sido una de las principales protagonistas.


 LOS “GENIOS” DE LA CODIFICACIÓN DE LA EXPRESIÓN FACIAL EMOCIONAL

Duchenne de Boulogne (1806-1875), pionero en el empleo de la electricidad como instrumento experimental para la estimación muscular, aplicó ésta a los músculos faciales fotografió los rostros y pidió a sus sujetos experimentales que relataran si se producía alguna emoción, no estableció un sistema de codificación, pero abrió una puerta.

Darwin ( 1809-1882) conocía estos estudios, y los desarrolló, pero además abrió nuevas líneas metodológicas: observación de animales filogenéticamene cercanos al ser humano, niños antes de aprender a expresar emociones, invidentes, obras de arte… Asentando con ello unas potentes bases sobre las que después se han ido desarrollando los sistemas contemporáneos de codificación de la expresión emocional facial.

Unos partiendo de una consideración categórica de las emociones (MAX, FAST, FACS, FACE) y otros de una dimensional (FACES), algunos basados en modelos teóricos (MAX, FAST) y los más, como resultados de procesos de investigación (FACS, FACE, FACES), pero todos con un mismo propósito: codificar la expresión facial de las emociones básicas.

En 1979, Izard presenta el Sistema de codificación de Máxima Discriminación del Movimiento (MAX), modelo teórico discreto y selectivo. Basándose en su propia teoría plantea la observación de determinados músculos faciales implicados en 7 emociones básicas: placer, sorpresa, tristeza, ira, asco, desprecio y miedo.  El problema fundamental es que no considera toda la musculatura facial sino aquella que su teoría marca como relevante.

También Ekman  y  Friesen habían partido en un primer momento de un modelo teórico, es decir desarrollado a partir de sus estudios y no de la observación, el FAST ( Técnica de clasificación del afecto facial )(Ekman, Friesen y Tomkins, 1971). Para posteriormente (1978) desarrollar el primer sistema experimental, el Sistema de Codificación de la Acción Facial (FACS), modelo experimental discreto,donde a partir del estudio de toda la musculatura facial se formula el concepto de  unidades de acción. 46 unidades que por su carácter micro pueden estar presentes en distintas manifestaciones emocionales y que permiten un análisis minucioso de cada expresión facial.

El FACS de Ekman y Friesen sigue siendo el más potente y una herramienta casi indispensable para la investigación en torno a la expresión facial, sea ésta dirigida  al diseño de video-juegos, de máquinas capaces de interaccionar con humanos,  de plantear campañas desde los presupuestos del neuromarketing o de desarrollar nuevos y aún más precisos sistemas de codificación. 
Así, por ejemplo, FACE (Facial Animations Composing Environment) (Wehrle, 1995/1999), es un modelo experimental discreto basado en las unidades de acción de Ekman y Friesen, pero en el que se introducen nuevas claves perceptuales:  movimientos, posición y fisionomía.
También el sistema de codificación de la acción facial emocional (EMFACS, Ekman y Friesen) (versión abreviada del FACS, donde solo se consideran aquellas unidades de acción que se asocian  a determinadas emociones) o la base de datos de la interpretación afectiva (FACSAID, Ekman y Friesen)  (proyecto que une a las expresiones faciales  descritas en términos de

puntuaciones FACS, con sus interpretaciones psicológicas) utilizan como elemento indispensable el FACS.

Así mismo se está utilizando el FACS para desarrollar software de reconocimiento de emociones, programas como Face Sense, Affdex, Afectiva o Face Reader (Monge, 2009) utilizan las técnicas de codificación desarrolladas por Ekman y Friesen. 

Por otra parte, los sistemas de codificación dimensional, es decir  aquellos sistemas que no  parten de considerar a las emociones sólo como unidades discretas (tal y como lo hace el FACS) sino además en dos dimensiones: intensidad y arousal ( por ejemplo el Sistema de Codificación de la Expresión Facial (FACES) Kring y Sloan, 1991) todavía precisan de mayor desarrollo pues adolecen de problemas metodológicos relacionados con los procedimientos de medición utilizados  (Gordillo,    ).



EL DESCODIFICADOR QUE DESCODIFIQUE, BUEN DESCODIFICADOR SERÁ...

O no. Sea cual sea el sistema de codificación que se utilice si la descodificación o reconocimiento de la expresión emocional la realiza un ser humano será casi inevitable que dicho reconocimiento no se vea “contaminado” por factores tan propios del ser humano como son las expectativas, las experiencias de aprendizaje o la influencia del contexto, por no entrar en el aún no validado “efecto de congruencia emocional”. ( Remito al lector interesado en este efecto a Gordillo, Arana, Mestas y Salvador, 2011)

Algunas investigaciones (ver por ejemplo DIA 2008 o Whitehill,2008) ya apuntan a que el candidato perfecto para realizar  una descodificación eficaz y no “contaminada” es una máquina.


 De alguna manera en todos los intentos de codificación y descodificación subyace  una vuelta de tuerca a la propia función adaptativa social de la expresión emocional: predecir el comportamiento del otro, y dado que, como dice Rafael López (2013), “la capacidad de “interpretar” a los demás es ventajosa para todo el mundo”, termino este artículo recordando con cierta inquietud al ordenador Hal de Kubrick.




RESEÑAS

  • Braidot,N. (2005). Neuromarketing. Madrid: Norte-Sur
  • Darwin, Ch. (1984). La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. Madrid: Alianza 
  • DIA - Departamento de inteligencia artificial- (2008). http://www.tendencias21.net/La-maquina-supera-al-hombre-en-reconocimiento-facial_a4847.html 
  • Ekman, P. (2003). El rostro de las emociones. Barcelona: RBA
  • Gordillo,F., Arana,J., Mestas,L. Y Salvador, J. (2011) Modulación emocional en la valoración de la expresión facial. ¿Artefacto o realidad?. Edupsykhé, 10(2), 277-290
  • Gordillo, F. (2013). La expresión facial 1,2 y 3 (video conferencia). Curso de experto en comportamiento no verbal. 
  • López, R. (2012)  “Formación en reconocimiento de microexpresiones”. Disponible en web: http://clubenguajenoverbal.com
  • Monge, S. Los músculos faciales revelen nuestras emociones. Publicado el 21 de dic . En Neuromarca . Disponible en web: http://neuromarca.com/blog/reconocimiento-facial-emociones/
  • FACSAID http://face-and-emotion.com/dataface/facsaid/description.jsp
  • Wagensberg, J (2006). A más cómo, menos por qué. Barcelona: Metatemas
  • Whitehill,J., Bartlett,M. and Modelan,J. (2008)), Intelligent Tutoring Systems 2008.  from the Machine Perception Laboratory, University of California, San Diego.
  • Whitehill,J., Bartlett,M. and Modelan,J. (2008) Automatic Facial Expression Recognition for Intelligent Tutoring Systems, Workshop on Human Communicative Behavior Analysis. From the Machine Perception Laboratory, University of California, San Diego. 
  • Wikipedia

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jueves, 15 de noviembre de 2012

La voz y los pies




Artículo de la Dra. E. Lois

Hace unos 15 años Marisa Lois Martínez, otorrino especializada en terapia de la voz, publicó un interesante artículo sobre las relaciones pies-voz.  Es un tema que desarrollaré en futuras entradas, pero de momento, y con la amable autorización de Marisa, aquí os dejo el artículo original.




LOS PIES Y LA VOZ
Dra. E. Lois Martínez

Quien quiera rentabilizar su voz, tendrá que aprender a utilizar sus PIES. La voz es un capital, la voz es la base del lenguaje, sin ella no podriamos comunicarnos, la voz es el instrumento más rápido, claro y preciso de la comunicación de nuestros pensamientos, sensaciones y sentimientos.
Nuestra voz es susceptible de enviar mensajes erróneos, por lo que este capital no da rentabilidad, nuestra voz se deteriora con la aparición de signos inequívocos de disfonía, carraspeo, picor, sequedad. 

Cuando alguien acude a la consulta para hacerse un estudio de voz la respuesta que espera oír es que su respiración no es correcta, debe relajarse, no sabe utilizar sus cuerdas vocales, o, hay algo grave en ellas que le provoca ese deterioro etc. pero cuando alguien le dice que realmente su fallo está en los PIES, se desencadena una reacción secuencial de sorpresa-desconfianza -reprobación -sorpresa -confianza-aprobación. ¿Cómo es posible que algo tan insulso pueda de repente provocar tal convulsión?, quizá poque los PIES son un elemento tan primordial y como tal deben desempeñar su función sin causar problemas, ni necesitar cuidados especiales.


Los PIES, en cuanto a trabajo vocal, se les ignora por desconocimiento, y lo que no se conoce carece de importancia, si no es importante no se les cuidan, si no se les cuidan se deterioran, si se deterioran el capital no se rentabiliza. En este punto es donde los terapeutas de voz, y en general cualquier profesional que tenga relación con el instrumento de comunicación, debe tender a globalizar, la voz es "resultado de", es lo que suena, y este sonido no depende solamente de las cuerdas vocales y su entorno, sino que todo nuestro cuerpo está implicado.

Los PIES son el apoyo del cuerpo, con un diseño perfecto para soportar peso, altura y permitir una verticalidad que equilibre toda la estructura. Si no se sabe utilizar los pies todo esto se desmorona, y con ello nuestra voz. Solo un apoyo firme y seguro garantiza una voz sin dificultades. En este apoyo debe participar la planta del PIE, para ello la vertical debe caer en el puente distribuyéndose hacia talón y dedos, con lo cual el pedestal -PIES- tiene seis puntos de descarga, esto permite una mayor estabilidad por la distribución del peso que pasa a repartirse en estos pilares.


BENEFICIO DE LOS PIES

"Se trata de alguien con los PIES en el suelo y la cabeza sobre los hombros". Sabio comentario popular que nos define a alguien seguro de sí mismo y en el que se puede confiar. En nuestro trabajo diario con la voz, dentro del marco de la comunicación, es una máxima que yo tengo presente. Los PIES siempre están en el suelo pero el peso del cuerpo no se apoya en ellos, si no que está bloqueado a otros niveles, dando lugar estos bloqueos a contracturas y tensiones que perjudican una buena emisión vocal, además de la consiguiente repercusión que tiene en nuestro sistema músculo-esquelético incluido el que  se  encuentra en los PIES.
Pero curiosamente si nos preocupamos de cuidar los pies, no como se cuida algo ajeno a nuestro organismo, sino de forma integral, el beneficio será potencial. Quizá algún día, no muy lejano, profesionales de la voz y podólogos nos encontraremos en este proyecto.
Mi demanda, como terapeuta de la voz, es que estos PIES carezcan de durezas, callosidades etc. pero, además el usuario debe sentir, debe notar cada terminación nerviosa a nivel de la planta del pie, para ello son necesarios unos cuidados especiales, que nadie mejor que el especialista para valorarlos e indicarlos.
Los pies, debemos apoyarlos correctamente, esto que parece una obviedad, debo ponerlo en evidencia por lo usual que es ver sujetos apoyados sobre el lateral del pie, ya sea el lateral externo o interno, forzando la articulación del tobillo, o sobre el talón, o sobre los dedos, esto quizá menos llamativo, pero no por ello menos importante. 

Conclusión: "Aprovechar toda la superficie plantar del pie en función de la verticalidad, por exigencias de la estabilidad y en beneficio del equilibrio del organismo" 



PIES, APOYO DEL PENSAMIENTO

La voz hablada con la palabra adquiere cuerpo y con el canto se enaltece, se espiritualiza, adquiere alma. Dice Pavarotli "Tener la música en la mente y cantarla con el cuerpo" Expresión bella y práctica, da resultado, funciona. Demasiadas veces pensamos que ambas cosas no pueden ir juntas, y yo diria más, ese cuerpo que ejecuta lo que la mente elabora está dirigido por los PIES.
Cuando hablamos de ritmo los PIES realzan su importancia. Pensamos con la cabeza, ejecutamos con los PIES y el resultado será una voz acorde, rítmica, y si lo que pensamos y el movimiento de los PIES no entra en consonancia, el resultado es un mensaje erróneo, con sentido confuso. El por qué está en una intensidad incontrolada, en ritmo errado y una pobreza de armónicos. Todo esto se corrige y se modela, teniendo en cuenta que nuestros pies no son meros adornos, si no parte muy importante en el trabajo vocal serio y globalizado.

Los pies no lo son todo en términos de voz, pero sí representan un valioso complemento. Debemos despertar la conciencia de lo que nuestros pies representan, para poder prestarles la atención necesaria.

Concluiria diciendo: " Ejecutemos con los pies lo que pensamos con la cabeza", muchas veces obramos a la inversa. 



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domingo, 2 de septiembre de 2012

La huella vocal


Del cuerpo a la voz (y viceversa) 

La resultante sonora de cada cuerpo es exclusiva. Mientras que las semejanzas en procesos como la digestión o la respiración son mucho mayores que las divergencias, en la producción de la voz, pese a servirse de los mismos órganos, ocurre drásticamente lo contrario, hasta tal punto que se habla de “huella vocal” (Le Huche) en el mismo sentido que de huella dactilar, es decir, como indicador de un solo individuo. 
Existen ciertas "particularidades" del proceso de fonación que pueden dar luz sobre esta exclusividad:

  • El desarrollo de la función vocal está condicionado al desarrollo de la función auditiva, un organismo que no escucha es un organismo que no emite. Afortunadamente ya hace mucho tiempo que se dejó de asociar la sordera con la mudez. Ahora sabemos que aprendemos a producir voz, estimulados por la repetición de aquello que escuchamos. La variedad de estímulos sonoros a los que se somete un individuo incide sobre el tipo de sonidos que este individuo producirá.

  • De lo anterior se deduce que las variables “audibles” de la cultura (tanto el idioma, como factores de índole social, educativo, histórico…) incidirán en el tipo de voz de los individuos particulares.
  •  Cuando nacemos nuestro genoma se asegura de que los dispositivos necesarios para la supervivencia del individuo y de la especie se activen,  aunque estos patrones de respuesta estén estereotipados (ver Damasio) conforme la vida transcurre el aprendizaje produce una modulación tanto del momento en que se disparan como de su ejecución. 
  • Esta ejecución de los dispositivos de respuesta automática  implica procesos metabólicos, reflejos básicos y respuestas del sistema inmunológico que no son visibles, aunque sí lo son los comportamientos que a partir de ellas se desencadenan: cambios musculares o respiratorios. Constituyen la base de las emociones y aunque me ocuparé de las relaciones voz/emoción en otra entrada, nos interesan ahora en cuanto nos informan de que el organismo va modulando, en función de las experiencias de aprendizaje, sus modos de respuesta corporal.  Estas experiencias son decisivas: la naturaleza tiende a repetir lo que en alguna ocasión ha funcionado. 
  • El cuerpo se va formando (adquiendo una forma) y de manera simultánea va instaurando patrones generales de respuesta muscular.  Es decir, va creando un estilo propio de resolver sus necesidades. Ese estilo se traduce de manera visible en patrones generales relacionados con la mayor o menor tensión muscular. A ese estilo mantenido podemos llamarlo personalidad, carácter, forma de ser….  Es un proceso de construcción corporal, limitado en cuanto a los elementos constructivos, con unas reglas poderosas: el organismo está diseñado para sobrevivir y reproducirse, pero que en interacción con el medio y en funciones no directamente relacionadas con la finaldad básica de los seres vivos, permite una gran variabilidad de respuesta. Es un uso particular del cuerpo que puede verse, pero también oírse a través de la voz.


Resumiendo, la huella vocal es el producto de las diferencias biológicas (genéticas, sexuales, evolutivas) responsables de las diferencias anatómicas, que a su vez obligan a determinados ajustes fisiológicos. Las experiencias de aprendizaje inciden de manera directa en el uso del cuerpo, es decir modulan las relaciones anátomo-fisiológicas.  Pero esa modulación no ocurre de manera directa, sino a través de sistemas generales: inmunológico o metabólico. Es decir, las modulaciones afectan al conjunto del organismo.  Los patrones conjuntos que han resultado efectivos en algún momento tienden a mantenerse. La huella vocal deja oír el particular uso mantenido del cuerpo.



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